SOMOS RELIGIOSAS DE LA CRUZ DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Publicado el 15 de Marzo, 2010
La consagración de la Religiosa de la Cruz, pertenece al estilo de vida contemplativa, en donde su apostolado surge o se acuna en la oración misma y se desarrolla en una vida hecha ofrenda unida al Verbo Encarnado. Así pues al vislumbrar la misión que se nos ha confiado y que en resumen es el Consolar al Corazón de Jesús, tenemos como eje central la Eucaristía, pues como se señala en las constituciones : “… las Religiosas de la Cruz han recibido de la Iglesia la misión de adorar constantemente a Jesús en la Eucaristía…” (cf. Const.: 39) y en el número 40: “ la Fe en el Señor en este misterio es forma de santificación y para las religiosas es la forma escogida de vivir y profundizar la oblación de la misa…” (cf. Const.: 40). Y parafraciando se diría, es la forma de ofrendar la vida. Dicha adoración, no se hace a nombre propio sino a nombre y a favor de la Iglesia, pues de ella hemos recibido dicha misión, con el fin de alcanzar gracias para el pueblo de Dios, especialmente de los sacerdotes. (CF. Const.:40).Para llevar acabo esta misión: “ El Santísimo Sacramento estará solemnemente expuesto día y noche en todas las casas del Instituto con el debido permiso del ordinario del lugar y en torno a él se desarrollara la vida de comunidad. Este inmenso beneficio del Señor es para las religiosas de la cruz un elemento esencial que deben amar y fomentar a costa de cualquier sacrificio, para ser fieles a la voluntad divina.”(conf. Const. 42). Y como le dijo Nuestro Señor a nuestra madre fundadora, la Venerable Concepción Cabrera de Armida,: - “ Sabes para que me he quedado expuesto? …. - para que me estudien, para que aprendan de mí, a exponerse en silencio y en ello dar la vida.” “Yo no tengo ratos más deliciosos que los que paso viendo cerca de Mí a mis religiosas amadas. Entonces las cojo, las mimo, las penetro de mi Espíritu, las baño de luz, las acaricio. Las perdono, las amo y me complazco en su compañía. “(CC 54/183) 